La post-crisis_03. Nos hemos robado desde el pasado.

La idea es que durante los pasados años de bonanza se encontró el sistema de hacer un butrón en el tiempo y robar riqueza del futuro. Ahora estamos ya en ese “futuro” y nos damos cuenta de que nos falta dinero, estamos pobres y sin trabajo, y es porque nosotros mismos nos hemos robado desde el pasado.
Un mismo hecho o situación se puede ver desde muchos puntos, pero respecto a la situación de crisis esta es una manera de verla que quizá nos ayude a entender qué pasó. No sé quién ha acuñado el concepto, pero a mi me ha servido.

Por ejemplo, ¿dónde está el dinero que ahora Bankia y otros Bankios dicen que les falta?

Los bajos tipos de interés hicieron que particulares, empresas y administraciones pidieran créditos a los diversos bankios. Esto representaba disfrutar en aquellos momentos de una riqueza que todavía no se había generado, aprovecharse de lo que habría de ser producido en los próximos años.

¿En qué se fué ese dinero que ahora nos falta? Se habla de 20.000M€, o de 50.000 o incluso más.

  1. Por supuesto en los sueldos, primas y bonos para los gestores de toda esa maquinaria. Pongamos 100, 300 o 500 directivos @  una media de 10M€ (millones) cada uno, por la cuenta de la vieja serían 5.000M€, o quizá el doble, pero nos hacemos una idea de magnitud. Esta gente, con esos generosos emolumentos se ha comprado casas, coches, joyas, y habrá metido otra parte en las “islas del cocodrilo” que decía una entrevistada por la calle. (quizá se confundió con lo de Lacoste)
  2. Otra parte se fue en créditos a las empresas: algunas inversiones resultarían productivas, pero otras están ahora en forma de fábricas cerradas, naves vacías y polígonos industriales casi sin usar. Y algunos industriales que se llevarían el dinero antes de invertirlo realmente. No tengo idea cómo aproximar los créditos destinados a este apartado.
  3. Administraciones. El gasto público da alegría, todo es más bonito, el estado del bienestar proporciona más ídem, y los políticos salen reelegidos haciendo que la gente vea que todo va bien.
  4. Constructores: Los créditos que tan alegremente dieron esos bankios, y que ahora nadie va a devolver. se emplearon en:
    1. Pagar precios increíbles a propietarios y especuladores de terrenos rústicos que luego se iban a revalorar una barbaridad con bonitas casas y fastuosos bloques construidos encima. Algunos de esos campos todavía tienen algarrobos y hierbajos.
    2. Lógicamente hay mucho realmente construido, vendido o no, y eso es riqueza acumulada y casi perdida: hormigón, acero, cobre, cerámica y accesorios, dinero tirado que quizá algún dia sea útil. Leo (1) que hay un stock de viviendas que llega en número a los 2,32 millones. La diferencia entre el precio al que las pensaban vender (digamos a 150.000€ cada una) y el precio que realmente hoy pueden valer (¿80.000?) podría dar una pérdida, sólo por tener una idea, de unos 200.000M€.
    3. Otra parte se fue a los correspondientes ayuntamientos y otras administraciones, tanto en forma de impuestos legales, como bajo la forma de “obsequios” a los políticos y funcionarios que facilitaron recalificaciones y licencias. Todo esto imposible para mi de evaluar ni siquiera aprox. Y a todo este caudal hay que sumar las cantidades del apartado 3 que las propias administraciones pidieron prestado al sistema financiero.
      1. La parte ilegal se fue en financiación a los partidos, en caprichos personales de los beneficiados y en evasión de capitales,
      2. Y la parte visible se gastó alegremente en lujos públicos, algunos de ellos útiles, de los que todos nos aprovechamos como carreteras, parques o colegios, y otras superfluas y caras como fastos y fiestas, y megaconstrucciones “ad maiorem gloriam.”
      3. A su vez, lo empleado en todas estas obras se divide en lo realmente construido, más las pérdidas colaterales hacia diversos bolsos y bolsillos.
  5. Familias. Parece que durante los años de bonanza el gasto de las familias creció en una proporción muy superior al incremento de los sueldos reales. Todo esto salió del endeudamiento de todos. En la actualidad, según (2) hay en España 42.000 fincas hipotecadas, de las que 40.000 son urbanas y de las cuales, 25.000 son viviendas. Visto el parque de viviendas sin vender de más de 2 millones, 40.000 hipotecas parecen pocas. De todas maneras, según el INE (3) el importe medio de las hipotecas es de 112.600€. Lo que da un importe total hipotecado de casi 5.000 M€, lo que vistas las cifras que barajamos parece poca cosa.

Total, que ya estamos en ese futuro con la caja vacía. Los que ahora hemos pasado la cincuentena de años tenemos hijos digamos que treintañeros, muchos de ellos desempleados, o con bajos sueldos, o con escasas expectativas.

Aquellos de nosotros que hemos tenido algo de suerte en el trabajo, y un poco de cuidado con la economía familiar, tenemos pagada nuestra vivienda, e incluso algún apartamento o adosado en la playa o el monte. Y quizá algún ahorrillo. Me atrevo a pensar que parte de ello se lo robamos en los últimos 20 años al futuro en el que estamos. Y si no lo robamos nosotros directamente, al menos nos aprovechamos de los productos de aquel latrocinio.

Probablemente, parte de lo que sacamos entonces es lo que ahora les falta a nuestros hijos. Si para recuperarlo confían en la herencia, lo tienen mal, porque lo normal es que nosotros nos muramos cuando ellos estén en la edad de jubilarse. Así que les ayudamos bien acogiéndolos en la casa familiar cuando se quedan sin vivienda, o de la manera que mejor se pueda.

Creo que esta compensación inter-generacional es lo que seguramente nos salva, al menos en parte, de que el paro record que tenemos lleve aparejada una mayor conflictividad social, como cabría esperar.

Junio 2012

(1)  http://www.eleconomista.es/vivienda/noticias/2851687/02/11/Afinando-numeros-el-stock-real-de-viviendas-vacias-supera-los-23-millones.html

 (2) http://www.jcyl.es/web/jcyl/binarios/905/371/H%2003_12.pdf?blobheader=application%2Fpdf%3Bcharset%3DUTF-8&blobheadername1=Cache-Control&blobheadername2=Expires&blobheadername3=Site&blobheadervalue1=no-store%2Cno-cache%2Cmust-revalidate&blobheadervalue2=0&blobheadervalue3=JCYL_Estadistica&blobnocache=true

(3)http://www.ine.es/prensa/h_prensa.htm

La post-crisis_02

Todos damos por supuesto que acabaremos saliendo de la crisis. De su análisis se sacan algunas consecuencias, que nos deberían servir para prevenir en la after-crisis la repetición de los errores.
Plan casero, repaso algunos aspectos. El primero es mi pasado post (http://wp.me/p20fKr-2b)
Al principio de la crisis (creo que en 2008) asistí a una conferencia de José María Pual, un economista que analizando la crisis indicaba como su causa última el excesivo endeudamiento de estados, familias y empresas, debido a anormalmente bajos tipos de interés.
Ya se sabe que cuando algo es demasiado barato se compra en demasiada cantidad.
Hablamos de que los tipos han estado durante los años más expansivos, probablemente entre el 3% y el 8%. Más o menos.
Si estos valores son bajos, me pregunto cuál sería un tipo de interés “natural”. No he encontrado ninguna teoría válida sobre este asunto.
Haciendo teoría barata por mi cuenta:

Yo diría que la respuesta está en relación con el beneficio extra que el prestatario ha obtenido del préstamo. La compensación al prestamista habría de ser una parte de ese beneficio. Si un empresario toma prestado y le saca un rendimiento muy alto, ¿tiene sentido que pague el dinero a un bajo tipo?

Cuando mayor es esa diferencia más incentivo tiene a aumentar su apalancamiento financiero, lo que deriva en endeudamiento.

¿Sería razonable por ejemplo que el prestatario tuviera que pagar la mitad del rendimiento que él obtiene?

Aplicando este principio a la construcción: si un constructor en la época buena obtenía unas ganancias de un 40 o 50% sobre el capital invertido, estaba usando capital prestado por un banco al que sólo pagaba un 8% o incluso un 5%.
No parece lógico que los bancos hayan prestado capitales con una ganancia muy inferior a la obtenida por los prestatarios. Esto ha llevado a que la mayor parte de empresas hayan llegado a un nivel de endeudamiento exagerado.
Trasladando esto a las familias, caso de las hipotecas:
Pongamos que por una vivienda “normal” de 80 o 90m2, una familia “media” que ingrese 24.000€/año, se considere “aceptable” que tenga que pagar un tercio de sus ingresos.
Esto sería un alquiler de 8.000€/año, o 660€/mes.
Si la vivienda tiene un valor de 180.000€, este alquiler representa para su propietario un interés aprox del 4,4%
Esto me parece un tipo bajo de interés, lo que indica que el precio de 180.000 es excesivo, lo que coincide con que el constructor ha ganado mucho más de lo que debiera.
Si la familia decide comprar la vivienda a los tipos de interés “bajos” que hemos tenido, los pagos de una hipoteca a 30 años de ese piso supone solamente un poco más que el alquiler. El resultado es que la familia de endeuda. Y así muchos millones de ellas están ahogadas.

Una vez salgamos de la crisis, ¿deberíamos volver a una situación similar?
Nos lo deberíamos plantear.

Lo de sorber y soplar, austeridad o crecimiento

No sé quién habrá sacado este símil de que no se puede sorber y soplar al mismo tiempo, como representación del hecho de que sea incompatible ajustar el presupuesto del estado (=ingesos -gastos) y al mismo tiempo promover el crecimiento de la economía.

Esto más bien se parecería a soplar mientras de masca chiclé: una cosa influye en la otra, interfiere, pero ambas no son opuestas ni imposibles de simultanear.

Ahora que han ganado los socialistas en casa del vecino de arriba, hay gente que respira esperando que nos sea más leve el castigo merecido de austeridad, por ser unos gastones sin medida en la década pasada.

Tanto las familias como las empresas y las administraciones que hemos gastado tanto y tan alocadamente durante años, no podemos esperar otra cosa que un severo e inevitable correctivo por habernos endeudado de esa manera. Lo que pasa además es que en cualquier economía las deudas acumuladas resultan especialmente gravosas cuando nuestros ingresos disminuyen.

Pero afirmar que con restricciones de presupuesto (sorber), la economía no puede crecer (soplar), me parece que no es cierto: cuando un sistema productivo funciona bien y tiene mercado, interno y/o externo, donde se venden su productos, no hay inconveniente en que a la vez ahorre y sanee sus cuentas anteriores, no siendo ambas cosas contrapuestas.

Lo que sí es cierto es que cuando la necesidad de corregir un endeudamiento anterior coincide con una situación de falta de competitividad y de mercado, no hay posibilidad de mejorar esto a base de nuevas inversiones.

Ahora todos hablan de la necesidad de “crecimiento económico” para que se reduzca el desempleo y para que se incrementen los ingresos que permitan sanear las deudas. Todo esto con independencia de que el sistema financiero se ha convertido en un parásito gigante, y habría que extirpar o reconvertir por fuerza.

Pero en cuanto a la necesidad de la economía tenga que “crecer”, para que la gente podamos “vivir”, es algo que es imprescindible revisar.

Nadie nos recuerda que un sistema que sólo puede sostenerse aumentando constantemente de tamaño es un sistema que lleva implícito su final: no es posible que la economía de un país o la del mundo en general crezcan indefinidamente, creando riqueza y empleo a base de más producción, de más bienes, de más habitantes, y de más recusos naturales consumidos. Yo diría que esto es un ya-lo-he-visto-antes, y que esa carrera no nos lleva ningún sitio.

No tengo la solución, pero está claro que hay que replantearse las bases económicas y sociales de la marcha de la civilización. Estamos llenando la Tierra de gente, nos gastamos ya casi todo lo que puede dar de sí, y además casi todo lo consumimos entre unos pocos privilegiados en perjuicio del resto de los terráqueos.

¿Queremos volver a las andadas? Lo tenemos que repensar.

Pero lo malo es que mientras tanto, tenemos que comer, y pagar las deudas…

Esen Draga

La huelga general que viene

Este comentario es en respuesta a un post que he leido, en que su autor se declara ferviente partidario de la huelga general.

http://sagara1977.wordpress.com/2012/03/11/huelga-general-y-ley-de-la-gravedad-historica/

Coincidimos en una cosa: la situación actual ha de ser cambiada en muchos aspectos.

Pero la idea de que una huelga puede ser útil, no me resulta convincente. Seguramente la huelga en una industria o sector determinado es un mecanismo que puede ser eficaz, pero dudo que una huelga general sea un medio que pueda ayudar a cambiar las muchas cosas que funcionan mal.

En mi opinión hay dos cosas fundamentales que cambiar:
1- El sistema político de democracia representativa. Esto requiere una concienciación de los ciudadanos. (ojo, que no menciono a “los trabajadores”)
2- La estructura económica en que los mercados financieros (donde ejercen entes privados) condicionan a los estados y a todos los ciudadanos.

Sobre el punto 1 ya he expresado mi punto de vista en algún artículo de mi blog (https://esendraga.wordpress.com/2012/01/15/un-07-de-mis-impuestos-para-la-ciencia-o-en-que-gastamos-el-dinero-de-todos/), y sobre el segundo creo que también, y que de alguna manera se concreta en que el dinero es un mecanismo que debería estar bajo control público.

En cuanto a la convocatoria de una huelga general, es un intento de muestra de oposición a la política del gobierno en un momento determinado, que me parece ineficaz e ineficiente:
1- La oposición al gobierno la deberán ejercitar los partidos de la ídem
2- La representatividad de los convocantes es más que discutible.
3- La “medición” de su éxito es de lo más inexacto: en unos casos porque trabajadores que querrían hacerla, se juegan demasiado, y en otros porque gente contraria se ve “obligada” a seguirla.
4- Representa con seguridad un grave perjuicio colectivo que no nos podemos permitir.

Por último coincido contigo en que es necesario “engendrar un sujeto histórico que recupere un gobierno que se preocupe por el interés de la Humanidad”.
Pero como los problemas que tenemos no son los mismos que en los tiempos de la revolución industrial, las soluciones que necesitamos tampoco lo son. Y los medios que se usaron entonces ya no sirven ahora.
No me preguntes cuáles son las soluciones ni los medios, porque tampoco tengo las respuestas.
Pero sí estoy seguro que una huelga general no ayudaría en nada, ni a corto ni a largo plazo.
Su éxito solamente satisfaría a quien considere que “perdió” las pasadas elecciones, cuando es obvio que el partido que no las ganó, seguía las mismas directrices que este sigue ahora. Las diferencias entre los dos partidos cuando están en el poder son realmente de orden menor.

Los dos cambios que menciono más arriba (organización politica y sistema económico) representarían alterar totalmente las reglas de juego político y económico, pero con las reglas actuales los gobiernos no tienen mucho margen de actuación, y como era de esperar los “parias de la tierra” están siendo, y seguirán siéndolo, los peor parados.

Lo peor es que ningún gobierno de este partido ni de ningún otro posible, tiene ni tendrá interés alguno en cambiar las reglas de juego.

Como decís más arriba, de momento cada uno pone su granito de arena.

saludos a todos

Cine tramposo

Justo anoche, dia de entrega de los Oscar, hicieron una película de 2008 titulada “Venganza” (“Taken” en inglés). Me acerqué a la tele en mala hora, y vi una escena de acción, así que me senté un momento con curiosidad. Y finalmente la vi casi entera.

Quiero denunciar lo tramposa que es esa película, aunque no es la única. Si sólo la ves sin pensar, es una de acción con gran dosis de violencia, pero si te fijas bien, se le puede sacar jugo. Intento desglosar lo que quiero decir.

Ex-policía divorciado, con hija mona de 17 años que se va de viaje, y la secuestran unos malos.

Lo peor es que esta película muestra una violencia contínua y extrema por parte del poli, lo cual está automáticamente justificado porque se trata de buscar a su hija en situación de gran peligro. ¡Qué mejor razón para que excusemos, sin ponerlas en cuestión, todas las barbaridades que hace este animal!: cuando los malos son tan malos, cualquier violencia es aplicable sin dar explicaciones.

La hija le pide permiso para viajar a Paris a ver museos con unas amigas. Los adolescentes son mentirosos porque se va de gira por europa siguiendo a un conjunto musical.

La ex lo sabía, pero tapa a la hija, porque las mujeres son unas inconscientes.

Nada más llegar a Paris cae en manos de unos secuestradores que se dedican a la trata de blancas. Europa es peligrosa.

Los secuestradores son albano-cosovares. Los malos malísimos

Un poli francés, antiguo amigo del prota, no piensa ayudarle, y luego se sabe que cobraba mordida de los albanos, la poli europea es corrupta.

Los ricos pagan millonadas por estrenar a chicas vírgenes, eso sí, drogadas. Los ricos son unos criminales con yate.

Para encontrara a la muchacha, mata, detiene y tortura a todos los malos. Además, pone en peligro a medio Paris con sus persecuciones en contra-dirección y tiroteos en plena calle. Incluso le pega un tiro a quemarropa en el brazo a la espantada esposa del poli francés corrupto, y apunta a la cabeza a la pobre mujer para forzar a éste a que le revele información.  Entre otras lindezas clava, sin anestesia, sendos clavos en las piernas al secuestrador, y tras obtener su confesión lo deja conectado con unos cables a 220 voltios.

Gracias a que la hija era virgen se libra de que la prostituyan en unos barracones, y tiene suerte de que su criminal padre la salve a tiempo en el yate del ricachón que se la iba a beneficiar. Virginidad, valor supremo.

Y luego el tío, tras una orgía contínua de tiros, sangre y puñetazos, regresa sin problemas a su California, tan cariñoso con su sonriente hijita. Los buenos siempre ganan.

¡Menuda sarta de mensajes que te cuelan en cuanto te descuidas!

Y ¿cómo hacen una película así en la televisión pública? Protesto de que paguen por esa porquería con mis impuestos.

HE DICHO.

Propuesta de escala de niveles de dolor

La sensación de dolor es algo tan subjetivo que es imposible medir, porque medir es comparar con un patrón, y no hay forma de comparar dos dolores diferentes porque cada persona es diferente. Sin embargo a veces sería útil encontrar una manera de expresar los niveles de dolor que sentimos, sólo para que otro humano se pueda hacer una idea aproximada.

Se me ocurrió con ocasión de una rotura de huesos con complicaciones que sufrí hace unos años, y que me produjo variados tipos e intensidades de dolores.
Y hace poco tiempo estuve presente cuando un médico que atendía a un familiar mio,  intentaba evaluar el dolor que éste sentía, y le pedía que lo puntuara del 1 al 10. El paciente dijo que un 6, pero con este dato dudo que el médico sacara una idea precisa.

Parece ser que los nervios correspondientes a la funcion “Control de daños informen (1)”, cuando detectan que algún tejido sufre un daño indican al cerebro que algo no anda bien, pero realmente no informan de un dolor, sino que es el cerebro el que al recibir esa señal, junto con todo el resto de información, consciente e inconsciente, valora e indica, vaya que molestia, o nos hace gritar:  ¡Pupitaarrrr!

Hace poco leí que estaban intentando “medir” con diversos sistemas la intensidad de los estímulos dolorosos, pero me temo que para su uso cotidiano todavía falta. Por otra parte, un amigo médico, a quien llamaremos Manolo, me informó que ya existen muchas escalas de dolor, pero realmente no son muy útiles, así que no parecen usarse, aunque dice que la medicina necesitaría poder codificar y cuantificar todas las variables.

Desde la ignorancia yo digo que si el dolor es subjetivo, yo propongo una escala subjetiva. ¿ Podría ser útil una escala así?

Pienso que si todos la conociéramos, sería una manera rápida de que un paciente pudiera informar del asunto de forma sencilla, rápida y explícita.
Una referencia concreta en una escala quizá pudiera ser útil como elemento de codificación para historiales médicos digitalizados, sobre todo ahora que estamos en lo de la atención al paciente web 2.0.

Se me ocurre esta formulación que pretende dar una idea de la medida en que el dolor afecta al doliente. Se adapta mejor a dolores en cierto modo constantes, ya que en los casos en que la sensación dolorosa sólo aparece con el movimiento, la fuerza o la presión, quizá habría que adaptar la escala, porque un supuesto mismo nivel de dolor no se interpreta igual si se sabe que cambiando de postura o de actividad desaparece o se reduce, que si el sufriente no sabe ni cuándo ni cómo va a desaparecer.

Tampoco se interpreta de la misma manera un dolor experimentado con anterioridad, cuyo origen y evolución se conoce, que uno nuevo y desconocido: en este caso al dolor en sí se une la angustia de no saber su causa, ni cómo remediarlo, o de si es anuncio de algo todavía más grave.

Se me ocurre una escala sencilla que puede dar una idea de la apreciación subjetiva del dolor que alguien siente, y la propongo así.

E.S.D.(Escala subjetiva de dolor)

0- NO me duele nada, de nada.

1- Siento una molestia, pero fácilmente se me olvida si me distraigo con otros asuntos.
2- El dolor es relevante. Lo percibo y tengo presente en todo momento, pero no acapara toda mi atención y, aunque con alguna dificultad, puedo llevar a cabo otras actividades. Si no empeora podría resistirlo durante algún tiempo más.
3- El dolor es intenso, y me cuesta pensar con claridad en otros asuntos ya que concentra toda mi atención.
4- Es tan intenso que tengo que hacer esfuerzos para aguantarme. Siento la necesidad apremiante de buscar una solución cuanto antes.
5- Es desesperante. Me siento morir. No lo puedo soportar.

Estos cinco niveles creo que son los mínimos para reflejar lo que en mi experiencia particular he sentido en diversas ocasiones, y suficientes para reflejar la percepción subjetiva y la influencia del dolor en el sufriente.

Como anécdota, recuerdo a Raquel, una médico joven, simpática y eficiente, que tenía que hurgarme repetidamente en una herida profunda en una pierna. Cada vez que tenía que hacerlo me pedía gentilmente que le avisara si dolía.
A la segunda vez que me lo dijo, le contesté intentando sonreír: “No te voy a decir nada porque todas las veces me duele mucho, aunque me puedo aguantar apretando los dientes. Así que no te preocupes, haz lo que tengas que hacer, pero por favor, acaba pronto”
Yo creo que esto sería un nivel 4, con la ventaja de que yo sabía que era transitorio.
Si con esa misma intensidad hubiera sido algo interno, sin saber cuánto va a durar, quizá le hubiera subido la calificación.

Esta escala no servirá para nada, pero si alguien me dice que le duele a nivel 4, por lo menos puedo recordar la intensidad de aquella vez en que yo clasifiqué mi dolor con ese nivel.

Mis deseos de que estemos todos siempre en el cero.

(1) En una serie de los años 60 que se llamaba “Viaje al fondo del mar” salía un submarino que en cada capítulo chocaba varias veces con diversos objetos, una roca, un fantástico monstruo, o una colonia de hombres-lechuga-sub-acuática, etc. A los 2 segundos del impacto, el capitán descolgaba un teléfono y decía esa frase, que era contestada con un informe instantáneo, detallado y preciso. Y eso, sin informática…

Reforma del estatuto de los diputados

Me mandan un correo de esos que van circulando por ahí. Es una propuesta de reforma del reglamento del congreso en lo que se refiere a la cuestión laboral de los diputados.

Lo que me mandan es un poco rollo, así que lo resumo. A sugerencias, podemos añadir lo que vayamos viendo.

Ley de Reforma del Congreso de 2011 (enmienda de la Constitución de España)

1. El diputado será un asalariado durante su mandato, y en todos los aspectos tendrá un tratamiento semejante a cualquier funcionario contratado, sin derechos especiales ni diferentes en ningún aspecto.

2. La determinación de los salarios de los diputados no será objeto de votación en el Congreso. Su valor será en todo momento el correspondiente al más alto nivel de funcionarios de la administración del estado. (*)

3. Servir en el Congreso es una elección personal de carácter temporal, no puede constituir una carrera profesional. Los diputados deben cumplir sus mandatos con un máximo de 2 legislaturas, tras lo cual tendrán el seguro de desempleo que les corresponda siguiendo el mismo reglamento que los demás trabajadores, sin derecho ninguno a indemnización por despido.

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(*) No conozco las escalas, pero seguramente será el que corresponda a magistrados, de altos tribunales, o a jueces.

 

Escribo para aclararme__Indemnizaciones por despido

Se habla mucho sobre esto tras la reciente reforma del mercado laboral hecha por el gobierno del PP.

Como no veo claras la razones que justifiquen la existencia de las indemnizaciones por despido, he rebuscado por ahí. Parece que este derecho se instaura en 1944 se supone que para cubrir la precaria situación de un trabajador despedido, hasta que pueda encontrar otro puesto de trabajo, lo que tenía sentido al no existir ninguna prestación por desempleo.

En la actualidad en que ya existe esa prestación, ¿qué sentido tiene esa indemnización que viene a cubrir por partida doble al trabajador despedido?

Pensando:

1- Esta indemnización es un derecho no garantizado, ya que nadie puede asegurar que cuando la empresa prescinda de ese trabajador vaya a tener fondos para pagar la indemnización. Para que ese derecho fuera real, habría que obligar al empresario a tener una hucha garantizada para cada trabajador en la que habría de meter cada año el salario de 20, 33 o 45 dias, dinero que percibiría el trabajador llegado.

2- Pero el empresario en la actualidad ya va creando esa “hucha” a través de las cotizaciones a la seguridad social, con las que se pagará el desempleo de ese trabajador llegado el momento. En cuanto a cantidad , para hacernos una idea, una indemnización de 30 dias por año equivale a un mes por cada año, lo que representa 1/12 del sueldo, esto es un 8%. Para que sirva de comparación, creo que la cotización empresarial es un 23% de la base de cotización.

3- Si un trabajador tiene asegurada una prestación por desempleo, ¿que sentido tiene la indemnización? Otra cosa es que opino que el paro debería ser indefinido mientras el trabajador no encuentre un nuevo empleo; claro, que en este caso serían imprescindibles rigurosos sistemas de control para asegurar que el trabajador no realiza otras actividades sumergidas, y que no rechaza alegremente las ofertas de trabajo que le puedan ofrecer, todo lo cual sería materia de otro artículo.

Desde el punto de vista del empresario:

Un pequeño empresario me contaba que cuando un negocio va bien, la contratación de nuevos trabajadores y la ampliación de capacidad son relativamente fáciles, favorecidas cuando hay vientos de bonanza. Pero cuando por razones internas o externas la facturación baja y hay que “encoger” la empresa, resulta muy difícil asumir los gastos de despido. Me decía que es como una locomotora en la que aumentar de velocidad es fácil con sólo echar más leña al fogón, pero que no tiene frenos: si hay que despedir a trabajadores, hace falta un buen fondo de reserva, que probablemente ya no existirá si la situación crítica ya ha comenzado. Otro micro empresario me contaba que en esta crisis, tuvo que explicar a su mujer un buen dia, que se olvidara de unos pequeños ahorros que tenían “para por si acaso”, porque iba a tener que deshacerse de dos de los cuatro trabajadores que, por ser los más antiguos, de 15 le quedaban.

En muchos casos son los fondos públicos los que finalmente pagan estas indemnizaciones.

Yo soy un empleado corriente y si me despiden estaré encantado de cobrar mi indemnización, pero entiendo que no es lógico que una empresa tenga un coste añadido bastante grande, cuando simplemente necesita adelgazar un poco, ya que el tamaño de una empresa tiene que obedecer a las necesidades de cada momento y a los vaivenes del mercado al que sirve; la locomotora debería poder acelerar o frenar sin un coste excesivo, ya que quien no se adapta, fallece. Creo que ayudaria a la supervivencia de empresas y a una menor pérdida de puestos laborales, si cuando cualquiera de ellas detecta o prevé una reducción de ventas, pudiera adaptar rápidamente y de forma barata su tamaño al necesario.

Los trabajadores somo personas, que en realidad estamos alquilando nuestro cuerpo y nuestra mente. Mirado con distancia, podría ser normal que cuando alguien necesita de nuestro trabajo.

Quizá hay algún aspecto que se me escapa, y sé que mantener esta opinión pueda no ser politicamente correcto, pero es lo que pienso.

Esen.

El consumo eléctrico en alumbrado público

En Valencia el alumbrado público equivale a una bombilla de 16w por persona, encendida todas las noches. Supongo que será parecido en todas las ciudades españolas.

Según noticia de prensa se consumieron en 2010 casi 75GW (75 millones de kilowatios). Como en el total del año la mitad de horas son de dia, pongamos que el alumbrado está encendido 4.500 horas. Contando con un millon de habitantes, me sale que desde que anochece, es como si cada ciudadano tuviera encendida una bombilla de 16 watios.

Resulta que el ayuntamiento siendo gran consumidor, para la luz  a 17,8 céntimos/kWh, más cara que cualquiera de nosotros en nuestra casa. Si además consideramos que toda esa energía se ha consumido en horas valle, cuando la electricidad es normalmente mucho más barata, me parece que la gestión de compra es desastrosa.

Cada uno opinará lo que quiera, pero alumbrado público toda la noche, suficiente para poder leer en casi cualquier punto de las ciudades, parece excesivo, y es algo general en España, que tienen un nivel de iluminación muy superior al de cualquier ciudad de cualquier otro país europeo.

La política energética necesita que se le de la vuelta como a un calcetín.

Esen

Internet, Megaupload y derechos de autor.

En la polémica acerca de los derechos de autor ya se han expresado todas las opiniones. Por mi parte, sólo añadir una consideración económica y un ejemplo antiguo.

El modelo por el que hasta hace poco se retribuían las actividades artísticas estaba basado en el viejo truco de oferta-demanda. La oferta consiste en la concreción y concentración de la obra artística en algún tipo de medio, convertido en objeto vendible. Y la demanda es la del público, que animado por la publicidad y por los medios de comunicación busca disfrutar de una obra concreta y tiene que pagar su precio.

Este mecanismo, que para cada novela o disco o película viene a ser un monopolio de oferta, acaba dando un precio del bien muy elevado, proporcionando beneficios extraordinarios a los artistas y sus editores, o discográficas, o productoras.

¿Que sucede con un mercado en que un monopolio obtiene extraordinarios beneficios? Pues que la oferta tiende a elevarse todo lo posible: los artistas y sus mercaderes tienden a sobre-producir obras. Esto es, el autor de una novela aceptable, la va la reescribir dos o más veces, con otro título y algunas variaciones. El autor de una canción que se hace famosa, se verá impulsado por su compañía y por su propia codicia a cambiar la letra, y quizá un poco la melodía, el ritmo o algún acorde, para editar otro nuevo disco del que pueda vender miles de copias.

Se dice que un mercado en que no existan los derechos de autor llevará a una reducción de la producción artística: yo creo que quien tenga algo realmente nuevo e interesante que decir, lo va a decir igual. Y nos ahorraremos tantas novelas quasi repetidas, y tantas secuelas estúpidas de películas, y tantas canciones que suenan igual.

A veces pienso que quien tenga algo importante que decir o que mostrar lo hará, con o sin     retribución extra.

Por último un ejemplo histórico: cuando en París se implantó el alumbrado por lámparas de gas, cientos de negocios y miles de personas, que se dedicaban a la fabricación y venta de los anteriores sistemas de iluminación, como velas, quinqués, etc, se quedaron sin trabajo, lo que motivó todo tipo de protestas y oposición.

Es lo que tienen los cambios tecnológicos.