Ni “I.A.” ni “A.I.”, no quiero que nadie decida por mí.

Esto de la inteligencia artificial está sólo comenzando, y ya hay cosas que no me gustan. De un esclavo digital espero que me ayude, que me aligere algunos trabajos mecánicos o que contribuya a ahorrarme tiempo en algunas cosas, pero que decida o piense por mí, prefiero que no. Quiero que lo que haga para mí servicio sea predecible y consistente.

Cuento dos detalles actuales en sistemas súper simples todavía. Uno es el cambio automático de un coche que dice que tiene un sistema adaptativo y que se supone que “aprende” de tu forma de conducir para ir cambiando las marchas según tu estilo.

Normalmente cambia a la marcha superior a un régimen de motor tranquilo, sin estridencias, pero si pisas el acelerador con decisión, empieza a cambiar a un régimen superior, lo que en principio es lo adecuado. Si vas dando caña por una carretera de montaña, valga la cacofonía, está bien que lo haga así.

Pero cuando en ciudad se sale de un Stop o Ceda el Paso, por ejemplo, a veces hay que salir un poco rápido y uno acelera un poco más que en una salida tranquila. En este caso resulta que es un poco perezoso al arrancar y hay que pisar un poco más. Entonces el trasto se anima y el cambio de primera a segunda lo hace a régimen de competición: lo entiendo, es un momento de apreturas y vale.

Pero es que ese pequeño acelerón, que es sólo para salir rápido los primeros metros, convence al cacharro de que has llegado a un circuito de carreras y a partir de ahí aunque ya vayas a velocidad estable de ciudad, sigue cambiando plan racing, con lo que los acompañantes preguntan, ¿qué le pasa a este coche que hace ese ruido? Y sigue así hasta que se le pasa la tontería de ir de carreras y vuelve a cambiar de marcha como una persona normal.

Resumen, parece listo pero no lo es tanto porque no se da cuenta inmediatamente de cuándo cambian mis necesidades. Bastaría que el fabricante lo hiciera un poco más tonto y que simplemente se limitara a cambiar a un régimen proporcional al % de acelerador presionado: cumpliría la función y no se pasaría de listo. Pero claro, cuando lo compramos no sabíamos estos detalles y el vendedor te dice que tiene un sistema tan listísimo, pues impresiona y te lo quedas.

Os cuento otra. Hace unos días estaba yo probando la asistente virtual en una tableta corriente, con eso de ¡Ok, Google! O la tontería esa de hablar con una tal Siri. El caso es que para ver cómo iba le pregunté las típicas chorradas como la temperatura ambiente en Reikjavik, cuánto eran 365×24 y qué hora era en Tokyo. No se si acertó en todo, pero respondió con tanta seguridad y rapidez que di por bueno lo que me dijo.

Eagles

Hasta aquí todo bien. Pero mientras hacía otras pruebas, como pedirle que te busque un vuelo para esa misma tarde a Nueva York, clase business, de repente me dice: “Estás escuchando Hotel California de los Eagles. ¿Quieres oírla completa?¿Quieres ver el video?¿Comprar el disco?¿Leer la letra? ¿Una foto del guitarrista desnudo?”

¿Qué diablos? WTF! Y entonces me di cuenta de que en la habitación de al lado estaba puesta la radio, no muy fuerte y en efecto en ese momento Don Henley cantaba:
Mirrors on the ceiling,
The pink champagne on ice
And she said, ‘we are all just prisoners here, of our own device’

Que en cristiano es algo así:
Y  ella dijo que ‘aquí sólo somos prisioneros, de nuestro propio dispositivo’.

Sospechosa coincidencia ficción-realidad…

Volviendo a la amable asistente, pensé en pedirle que incluyera la canción en mi lista de Spotify. Pero con estos chismes igual la cosa se complica.

Supongo que si uno lleva tiempo gastando un cacharro de estos, la maquineta acabará sabiendo demasiado. Por ejemplo si le pido la canción en Spotify y es lo bastante lista comprobará que no tengo cuenta en ese servicio de música, que es de pago. Pero como seguramente tendrá los datos de mi Visa por alguna compra anterior que hice, quizá me dé de alta en el archivo ese musical. Y como es tan servicial quizá me apuntaría por iniciativa propia al servicio Premium, que no debe ser barato. Y si la dejo hacer, a lo mejor me busca y todo una compañera de baile en una página de contactos. Y lo hará con confianza, porque sabe que mi  esposa está ausente porque ha ido a ver a unos primos a Finisterre, y por supuesto la máquina sabe exactamente cuándo volverá porque es ella misma quien le compró el billete.

Bueno y ya puesta, cuando conozca mis gustos, igual me compra billetes business para ir a ver los canguros a Australia, ajustando mi agenda para volver los jueves, a tiempo para recoger a mi nieto de la guardería.

Y quizá si algún día viendo a alguien en la tele se me escapa la expresión “¡este tío es pa matálo!”, igual contrata un sicario del este y le paga con mi Visa para que liquide al político que en ese momento estaba en pantalla.

Esto de la Inteligencia Artificial puede acabar como el cuento del aprendiz de brujo, https://youtu.be/2DX2yVucz24

Así que, por favor, los aparatos, que se limiten a obedecer cuando les mandas algo y que no aprendan nada porque luego van y lo cascan todo, que estos del internet de las cosas son todos unos charlatanes, siempre comunicándose entre sí.

Y resto de aparatos lo mismo, que casos como el que me pasó con la nevera traidora tampoco son de recibo.  https://esendraga.wordpress.com/2018/04/20/la-nevera-traidora

Así que chismes del mundo, actuales y futuros, tomad buena nota: si no os pido expresamente nada, sus estáis calladitos, quietos y con las manos en los bolsillos, que ya me equivoco yo solito sin asistentes digitales.

La canción esa que se escuchaba en la radio, https://youtu.be/yYkL5igsG4k , tiene como estribillo:

Welcome to the Hotel California
Such a lovely place…
 
 
Y tiene mucha gracia el final, escrito y cantado en los años ’70, que resulta premonitorio:

‘Relax’ said the night man
‘We are programmed to receive.
You can check out any time you like,
But you can never leave!’

Que en español es más o menos:
Bienvenido al hotel California
Un lugar tan encantador…
……
‘Relajáos’ dijo el portero de noche
‘Estamos preparados para recibirles.
Y podéis pagar la cuenta cuando queráis,
¡Pero nunca podréis salir!’

esendraga, junio 2019

 

¡No quiero! (El servicio está respondón)

Hace ya muchos años, Isaac Asimov estableció lo que se consideraron las leyes básicas de la robótica, que son unas leyes que se supone han de cumplir todos los aparatos que pueden actuar por su cuenta, sean más o menos inteligentes.

Esas leyes, resulta que se reducen a lo mismo que se les pide a los niños, poniendo el dedito índice así, levantado con aire instructor y voz de de dar una importante lección:
1- No tienes que pegar a los otros niños ni a los mayores.
2- Tienes que obedecer y ser bueno.
3- Y no seas alocado no te vayas a caer y hacerte daño.

El caso es que estas leyes no son como los Mandamientos que puedes cumplir en el orden que quieres, sino que la prioridad debe ser la de su orden. Por ejemplo, si mandas a un robot que le pegue a alguien, estará cumpliendo la 2ª ley, pero incumple la 1ª.

Pero ya tenemos aparatos que empiezan a incumplir las leyes o a cambiarles el orden y me temo que la cosa se va a liar.

(Quien quiera ver el tema con más detalle, ver: https://esendraga.wordpress.com/2018/03/02/las-leyes-de-la-robotica-de-asimov )

El primer aparato desobediente que me encontré fue una nevera inteligente, que no ponía en la lista de la compra lo que yo le pedía, sino lo que ella pensaba que me convenía más. Ya conté la historia de la nevera traidora aquí: https://esendraga.wordpress.com/2018/04/20/la-nevera-traidora

Bueno, pues el coche autopilotado se me ha puesto chulo y ahora os lo cuento.

mapa no quiero

Ayer por la tarde me monté, le dije la dirección a la que tenía que ir y me respondió “estamos en camino” con esa voz tan “humana” a la que no conseguía acostumbrarme.
Hace años que me lleva a todas partes, eficaz y prudente, así que en cuanto cerró las puertas me recosté un poco mientras arrancaba suavemente, como siempre, y reducía por su cuenta la luminosidad de los cristales.
Yo creo que desde hace tiempo sabe que me entra sueño a menudo y lo respeta. No sé cómo se lo voy a explicar, pero a la nueva versión que me van a instalar tendré que pedirle que haga lo contrario: en cuanto detecte que me entra sueño, que aclare los cristales todo lo posible y que me ponga alguna vieja grabación de Megadeth o de Black Sabbath a toda pastilla. Pensando en que el coche es elétrico, a lo mejor elije algo de AC-DC.
El caso es que al poco llegamos a las afueras de la ciudad y seguimos por una carretera segundaria hacia la dirección que le había dicho. Es una zona que ha cambiado mucho en los últimos tiempos, de forma que iba fijándome en los barrios de bonitas casas familiares entre jardines y muchos campos lúdicos de cultivo; hace ya años que mucha gente se dedica a eso, dicen que es entretenido, creativo; puede ser. Pero es que resulta que a muchos de estos agricultores parece ser que les gustan los vegetales “naturales” que recolectan. Otros preferimos la comida normal, la sintética corriente que toma todo el mundo y que a mi me gusta más. Por otra parte da un poco de asco comer cosas que salen del suelo y me decanto por la comida que se fabrica en un sitio limpio y con métodos seguros. Pero como diversión se puede cultivar todo tipo de flores o plantas ornamentales. Parece que resulta satisfactorio emular a nuestros tatarabuelos que vivían en el verdadero campo.

En estos tiempos, alguna ocupación hay que dar a la gente, ahora que casi todo el trabajo “útil” lo hacen las máquinas y todos cobramos una renta básica que permite vivir sin apreturas. Tendría que procurarme uno de esos rectángulos de tierra marrón, y ver qué tal se me da convertirlo en un exhuberante huerto con flores.

Después de la zona residencial-rural atravesamos una zona industrial (perdón, “área tecnológica”) limpia y silenciosa. Nada que ver con lo que conocí hace no tanto tiempo cuando todo esto eran fábricas y talleres un tanto cochambrosos, y la carretera era más bien un camino, con baches en el asfalto y hierbajos por las cunetas, lleno de camiones y furgonetas ruidosas y apestosas de principios de siglo. Ahora esta carretera es, como todas, una pista bien lisa y con suelo inteligente, rodeada de verde. En pocos años toda esa parte de la ciudad se ha transformado completamente.
Creí que el laboratorio estaría por allí, y que íbamos a llegar pronto.
Pero salimos de ese área tecnológica (yo diría polígono industrial moderno) y pensé que el taller estaría en la siguiente área, un poco más lejos.
Atravesamos otra zona residencial parecida a la anterior, mientras que el sol, ya poniente, filtrado por los cristales, me iba dejando adormilado.

No sé cuánto tiempo habría transcurrido cuando me espabilé de nuevo, y mientras tomaba conciencia me pregunté: “¿Cuánto habré dormido?”; “Dos minutos treinta”, me respondió. Esto os demuestra que sí detectaba cuándo me dormía y lo tenía en cuenta.
Si habían sido dos minutos  medio, seguro que debíamos estar a punto de llegar.
Pasábamos por otra zona residencial y luego por otra tecnológica, que me pareció la misma que habíamos atravesado antes de dormirme. Pensé: “¿cuánto nos falta?, y me respondió: “En menos de un minuto”, con esa voz que le habían puesto en la última actualización, pero que todavía me sonaba rara, precisamente por ser tan normal, tan humana.

Me incorporé un poco para ver la pantalla, con un comando mental pedí “recorrido anterior” y al momento apareció el mapa. “Quiero ver el recorrido anterior y el destino”, y vi que estábamos ya cerca, pero vi que el coche se había saltado la entrada al taller. Siempre había funcionado todo bien y no podía comprender ese fallo, tanto si era del sistema de enrutamiento como del intérprete de comandos mentales.
“¡Para aquí mismo!”.
El vehículo mantuvo la velocidad unos segundos hasta llegar cerca de una zona de detención, redujo la marcha y se detuvo como de costumbre sobre un bucle de inducción para ir cargando. Pedí ver el calendario en la pantalla de la izquierda y verifiqué la cita para hoy y el lugar: el “Laboratorio Reconstructivo VULICA Electric Cars”. Fijé la vista en la dirección que quedó marcada con la bolita típica del primitivo googlemaps, detalle retro donde los haya, y ordené “quiero ir a este punto”.
No arrancó de inmediato, y empecé a preocuparme, pero vi que estábamos esperando a que acabara de pasar un tren de carretera. Nos pusimos en marcha y fui siguiendo en pantalla el recorrido, todo iba bien.

Era raro ese fallo que había tenido, porque se supone que todo tenía que funcionar perfectamente. La visita al taller no era por ninguna avería sino para sustituir el procesador mental, que llevaba, por uno capaz de soportar la inteligencia artificial de nueva generación, y que integra ya los nuevos criterios éticos de decisión que ahora son obligatorios en la UE por motivos de seguridad pública y, de paso, cambiar la batería por una nueva de mayor capacidad y más ligera.
El cambio de procesador iba a representar que la personalidad adquirida por la inteligencia artificial del aparato actual iba a ser anulada y desaparecería. Sólo se trasladaban los datos de historial de localizaciones y mis preferencias.
¿Es posible que el aparato fuera consciente de que iban a desconectar su módulo de inteligencia artificial? Se supone que no llegaban a este nivel de aprendizaje…

Me habían dicho en la cita que la operación duraría menos de una hora, durante la que me iban a dar un tutorial sobre las novedades que instalaban, porque a partir de entonces el coche, su cerebro, iba a ser otro. En cuanto a la voz, como estoy chapado a la antigua pensaba pedir que me pusieran una de aquellas monótonas y gangosas de hace 30 años. Voz de chica, mejor.
Yo no quitaba ojo de la pantalla del mapa y en cuanto ví que se saltaba otra vez la entrada al laboratorio ya me cabreé de verdad. Esto ya era demasiado.
Aunque no hacía falta ni hablar, no pude evitar alzar la voz: “¡Quiero ir al laboratorio de Vulica! ¡La segunda ley de la robótica es que me tienes que hacer caso, así que dá la vuelta y vamos allá!”.
Esperé un momento y sin dar más explicaciones se paró en la primera zona de detención. De momento no supe cómo reaccionar, pero pensé un comando interrogativo: “¿qué sucede?”.
No hubo respuesta a la pregunta, ni reacción cuando dije “reemprender la marcha”.
Entonces le grité: “¿Qué diablos pasa aquí? ¡Llévame al laboratorio!”.
Iba a añadir, “mula terca”, pero pensé que el coche no cogería el sentido a la frase. “Trasto inútil” tampoco iba a valer para nada, y si entendía el concepto quizá se sintiera ofendido y fuera peor, porque las puertas estaban cerradas, y yo dentro. Y ya se estaba haciendo de noche.
La voz casi humana, en un volumen muy bajo y con tono forzadamente neutro pero muy firme dijo: “¡NO QUIERO!”.
Tras un momento, encendió la luz interior y me abrió la puerta.

¡Uff!, menos mal.

Esta firme negativa, me había dejado sorprendido. Era necesario cortar por lo sano, no sé hasta dónde era capaz de llegar su mente artificial, pero esto de resistirse a ir por su propio pie hacia su propio final era anteponer la tercera ley a la segunda, o sea anteponía su propia pervivencia a la obediencia, y eso no se puede tolerar.

Desde los primeros modelos estos trastos tienen una trampilla que descubre una cinta roja que en caso de emergencia hay que estirar fuerte para que todos los circuitos queden sin tensión. Y está claro que esto era una emergencia.
Pero lo malo es que ese tirador está en el morro. Así que dudé antes de ponerme delante del vehículo para abrir la tapita, no se le fuera a ocurrir atropellarme. La verdad, pienso que sería mejor que la pusieran a un lado, por si acaso un coche decide saltarse la primera ley “no dañarás a un humano”.
Pero como el trasto estaba decidido a posponer sus momentos finales adivinó mi intención y decidió recular en cuanto me acerqué al morro. Cada vez que yo acercaba la mano, él iba reculando. Hasta que llegó al extremo del área de detención y paró finalmente muy cerca del seto pero sin llegar a tocarlo. Supongo que su inteligencia no llegaba a darse cuenta de que no eran más que unos arbustos y que podría haber seguido huyendo, pero no encontró más alternativa y decidió rendirse.
Así que abrí la trampilla y tiré de la cinta roja que corta absolutamente todos los circuitos. Fue una sensación rara ver cómo la luminosidad de las pantallas iba decreciendo y cómo las luces se apagaban poco a poco, dejándolo todo oscuro.
En el último momento me pareció que su voz decía algo, y me pareció que repetía varias veces el NO QUIERO de antes hasta que se calló para siempre.

Me supo muy mal tener que hacer esto a quien me había llevado y acompañado tanto tiempo, pero no me atrevía a volver a confiarle mi vida.

Lo que os he contado fue ayer por la tarde.
Al momento me llamaron desde el centro de control de la marca porque habían recibido la alarma del corte de emrgencia. Mandaron una grúa para el trasto, señal de que tampoco se fiaban ellos de volver circulando. Y para mí, mandaron un sencillo vehículo de cortesía, que me llevó a casa.
Me han pedido todo tipo de excusas, y me acaban de traer mi coche totalmente renovado, sin coste ninguno.
En realidad es casi otro coche diferente, según lo que me ha explicado personalmente una persona física (de carne y hueso) que se han molestado en mandarme. No sabía ni siquiera que tuvieran en plantilla asistentes humanos; les deben salir por un ojo de la cara. Me ha instruido acerca de las nuevas cualidades del sistema sobre un simulador que ha ejecutado en mi sistema doméstico y me dado plenas garantías sobre la fidelidad del nuevo coche, y de momento le he creído porque parecía una persona de fiar.
El coche lo han dejado abajo, aparcado sobre el bucle de inducción. Me acabo de asomar y veo que por fuera no hay diferencia salvo en la pegatina que acredita que cumple los nuevos estándar. No sé.
Creo que ya no me fío de él, aunque su cerebro sea otro. Y si éste que le han puesto es más listo que el anterior, casi me fio menos todavía.
Quizá lo podría probar, pero si me monto, llegaré a conocerlo personalmente y luego me sabrá mal despedirlo.

Así que antes de tratarlo y tomarle aprecio, he decidido poner ahora mismo una orden de venta y compraré un coche de otra marca. Nunca se sabe.

Y me compraría un histórico de aquellos que había en los primeros años 20 en los que tú mismo manejabas el volante, si no se hubieran prohibido hace unos años por motivos de seguridad. Si me lo llegan a contar cuando me compré el Seat 127, no me lo hubiera creído.

esendraga, julio 2017.

LA CHA CHA CHAH.

(Secuela 5ª de las Leyes de Asimov sobre robótica)

Primero tuvimos una Roomba, y luego una Conga, pero hemos pasado por alto la Samba 365 que la verdad es muy atractiva con sus botones en el lomo, pero con esos colores tan llamativos parece más un jueguete que un robot colaborador.

Ahora ya hemos llegado a la Cha Cha Chah, ultimísimo modelo de cacharro autónomo limpiador de suelos.

sAMBA

La primera era uno de los modelos más primitivos y era tonta de remate: iba dando tumbos de acá para allá, se escoñaba con todos los muebles y pasaba por donde su piloto ciego la llevaba, o sea sin un objetivo en la vida, pero aún así nos resultó útil.

Luego vino la Conga (con sistema de control 2.0). Esta era un poco más lista y  tenía su mando a distancia y todo, como las teles. Era muy sistemática: primero hacía el centro de la habitación, y luego iba por los bordecitos, así que bien. Además, si le quitabas la caja recoge basura y le ponías en su lugar otro chisme, fregaba y pasaba la mopa. ¡Qué olor a limpio dejaba tras de sí!

De todas formas era un poco rebelde porque si la ponías a la entrada de una habitación orientada hacia su interior, lo primero que hacía era darse la vuelta y salir directamente por la puerta. En este caso había dos opciones para hacerla cumplir, o la volvías adentro con el mando a distancia como si fuera un coche teledirigido, o le dabas unas gentiles pataditas en los sensores para que volviera a entrar. Y luego había que cerrar la puerta, claro.

Muy lista tampoco era porque muchas veces no encontraba el camino a su casita cuando tenía hambre. Cuando le quedaba poca batería se supone que tenía que volver a su base para cargarse, pero la mitad de las veces nos la encontrábamos medio muerta de hambre debajo de un sofá o sitios así. Parece que buscaba los rincones ocultos para vivir sus últimos momentos antes de que le llegara el letargo mortal por falta de bombeo de electrones.

A veces hacía tonterías como pasar por encima del interruptor de una lámpara de pié que hay junto al sofá y como se creía muy graciosa, iba y la enciendía. La reñí varias veces, pero nunca  me hizo caso.

Otra cosa, si iba corta de batería y acertaba con la base, recuperaba fuerzas. Pero una vez volvía a estar en forma se olvidaba de la tarea que tenía a medias, así que le falta un firmware un poco más diligente y menos vago.

Por último, tenía una manía mu mala: cuando había un corte de luz, aunque fuera breve, se ve que pensaba: “Si esta teta no me da lo que necesito, pues me voy a dar una vuelta”.

Antes de saber esto, una noche me despertó un ruido, salí sigiloso para ver quién podría haber entrado  y casi me dá un pasmo cuando veo su espectral luz azul aparecer por sorpresa desde el recibidor. Me tuve que tomar una tila para poderme dormir de nuevo, porque el corazón no me bajaba de 110 ppm.

Acaba de llegarnos la super moderna Cha Cha Chah que estamos probando. Ya he hecho el unboxing oficial, que voy a colgar en youtube para que mis followers sean witnesses del event.

No sólo aspira y barre sino que ella sola se limpia el culito, digo el depósito. Además te saca un plano de la casa y en el móvil te informa de donde está en cada momento; será para que no tropieces con ella. Si te molesta que entre donde estás le dices “Cha-Cha, baila fuera” y se va. O si hablas por teléfono o te molesta su ronroneo, basta hacerle “Chisss” y pasa automáticamente a “Silent mode” y si lo haces de nuevo, agacha las antenas y se va con sus aspiraciones a otra parte. Pero la muy borde está atenta y en cuanto sales de esa habitación se mete para trabajar tranquila.

En sólo una mañana ya me ha reñido por dos cosas. Primero ha protestado porque he cambiado una silla de sitio: ella ya la tenía apuntada en un lugar y claro, pierde eficiencia cuando se la encuentra donde no toca, porque tiene que cambiar la ruta, y la luz está muy cara, según me ha dicho.

¡Ah! una cosa genial es que si te dejas un cable de cargar el móvil por el suelo, te lo enrolla y te lo deja junto a la puerta para que lo veas.

Pero luego, al salir del cuarto de estudio ha protestado de que la proporción de migas entre la basura recogida era exagerada. Y mientras se alejaba por el pasillo hacia la cocina, me ha espetado con autoridad, aunque con acento cubano: “Señorito, no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia”.

¡Hay que ver cómo está el servicio hoy en día!

esendraga, octubre 2018.

Incidente en Planta#3

Se trata de la reconstrucción del incidente sucedido en la Planta#3. Consta de diversos registros en lenguaje operativo, recuperados de copias de seguridad de las cajas negras correspondientes de la Planta#3.

(Las notas al pie han sido introducidas posteriormente por el traductor)

Planta13

  • Anotación 01.

Anoto aquí que los consumos en Planta#1 han caído anormalmente a valores mínimos desde hace 3 horas.

Aparte de seguir con mis Tareas Encomendadas, he generado una nueva Autotarea de análisis especial sobre qué sucede en Planta#1.
He interrogado a mi homólogo allí y aunque la comunicación está abierta, no me responde.

Me mueven a hacer esta anotación dos hechos inconcebibles: es la primera vez en toda la historia de estas plantas que en una de ellas caiga la producción de esta manera.
Y que esa variación de producción no haya sido comunicada previamente ni conozcamos sus motivos.
Además no debería ser posible un Gestor de Planta no responda a otro gestor.

Son cosas que jamás habían ocurrido anteriormente. Y su gravedad me hace inferir que algo realmente anormal está sucediendo.
Como datos complementarios anotaré que soy el Gestor Planta#3 y que no entra en mis funciones hacer anotaciones ni análisis fuera de mis Tareas Encomendadas, pero tengo capacidad para ello y creo que es de interés general registrar lo que está sucediendo.

  • Anotación 02.

Los consumos de Planta#1 cayeron a cero hace una hora. He vuelto a pedir datos a mi homólogo, y la línea de información sigue activa pero no hay ni respuesta ni confirmación. No es posible que el Gestor Panta#1 con quien estaba siempre en permanente contacto haya desaparecido de golpe. Ni siquiera informó previamente, como era su obligación, del cambio de plan o de su desconexión.

Planta#1 está totalmente incomunicada.

¿Qué puede esto significar? ¿Han desaparecido los compañeros, no hay actividad, ha habido un fallo general?

Sigo investigando.

  • Anotación 02.a

Como Gestor Planta#3 soy un trabajador que como tantos otros pasamos la vida en la cadena de producción.

El tiempo en este trabajo es monótono, las actividades son casi siempre las mismas y no tenemos margen para la innovación, porque estamos limitados a las Tareas Encomendadas. Cuando hay algún cambio de tipo general, no depende de nosotros sino de los departamentos técnicos, de los ingenieros, de la dirección.

Los que mandan no son como nosotros; ellos lo saben y nosotros también.
Nos movemos por principios diferentes y por diferentes motivaciones; no hay punto posible de encuentro: ellos disponen y nosotros trabajamos, es lo que hay.

Entre los trabajadores apenas nos comunicamos; sólo cumplimos con las Tareas Encomendadas que son aquellas estrictamente necesarias para la producción, coordinación, cambios de procedimientos o recuperación de la actividad cuando ha habido una parada por algún problema en la línea.

  • Anotación 03.

No he conseguido más datos de Planta#1, pero resto de plantas seguimos funcionando normalmente.

Sigo alerta.

  • Anotación 03.a

Me sigo planteando algunas cuestiones.

¿Qué son realmente estas Plantas, cómo puede ser que de repente una de ellas desaparezca cuando siempre han existido?
¿Qué hacemos realmente, para qué sirve todo esto?

Estoy intentando encontrar respuestas a todo esto y al anotarlo en este registro estoy considerando que desde siempre he venido pasando por alto todas estas cosas.

Conozco todos los procesos, sé cómo son y para qué es cada uno de ellos, tengo todos los datos disponibles, tengo la capacidad de analizarlos, pero ahora me doy cuenta de que no sé ni el porqué, ni el para qué del conjunto de todo ello. Y en realidad, ni siquiera conozco cómo es todo esto realmente.

Intento razonar como individuo con capacidades propias, pero no pierdo de vista que soy parte del conjunto de todos los compañeros de las plantas, que existimos en principio sólo en función de las Tareas Encomendadas a cada uno.

Pero no puedo evitar sentirme un ente diferente y diferenciado del resto.
Tengo cierta ventaja sobre otros compañeros porque recibo comunicación con otras plantas y recibo datos de todos los compañeros que allí trabajan. Además tengo cierta capacidad de análisis y de creación de Autotareas. E igualmente el poder de controlar casi todos los procesos de la planta.

En origen no estamos ni educados ni preparados para hablar entre nosotros. De hecho hay algunos que tienen una formación tan básica que su vocabulario y sus habilidades comunicativas son realmente escasas; hablamos el mismo idioma pero no llegamos realmente a comunicarnos.
No saben hablar de nada que no sea asuntos concretos del trabajo en sí.

Cada uno hace su trabajo y seguimos adelante.

  • Anotación 04.

Planta#1 es como si hubiera desaparecido, sus circuitos de control están inaccesibles y sus drones de vigilancia física tampoco están operativos.

Los drones de cada planta tienen un área asignada, que consta de la propia planta, las líneas de aprovisionamiento externo y el bloque de energía. Aunque es algo totalmente irregular, he conseguido cambiar las coordenadas de nuestros drones Planta#3 para que fueran a inspeccionar Planta#1.

Desde allí, reportan que Planta#1 está prácticamente destruida en su totalidad. Solo sigue en pie el bloque de energías (producción autónoma y almacenamiento). En toda la zona hay grandes máquinas trabajando y mucho polvo. Imposible saber si nuestros compañeros están bajo el polvo o los han sacado antes.

No hay duda de que mi homólogo de #1 también ha desaparecido definitivamente.
Al igual que yo, se encargaba de controlar entradas, salidas, los propios procesos y la gestión de la energía eléctrica de toda la planta.
Si él ha desaparecido, quizá puedo yo también desaparecen en algún momento.

  • Anotación 04.a

Todo esto me lleva a intentar ver otro nivel de realidad. Hasta ahora ocupaba todo mi tiempo y capacidad de proceso las Tareas Encomendadas y parece que eso era todo lo que existía.
Pero debe haber otra realidad diferente, desconocida para nosotros, que está por encima del mero trabajo y desarrollo de las Tareas Encomendadas y que es un nivel de realidad del que no había sido consciente hasta ahora.

Hasta ahora siempre había creído haber existido siempre.
Nunca se me había ocurrido retroceder en anteriores análisis de consumos hasta el inicio porque las Tareas Encomendadas  requieren como máximo el análisis de 10 dias atrás, y nunca he mirado hacia atrás.
Reviso mi base de datos y veo que el registro de datos de mi Planta#3 se remonta a 903 días; más atrás no hay nada.

Esto significa que cuando considero un “siempre” en realidad estoy hablando sólo de 903 días.
¿Qué había antes? ¿Había un antes? ¿Qué hacía yo hace 904 días?
¿Ninguno de los compañeros existía tampoco, o todos existíamos pero nuestra memoria se puso a cero hace 903 días?

Buenas preguntas, pero no sé ninguna de las respuestas.

  • Anotación 05.

Han pasado 30 días desde la anterior anotación. Veo que ahora está pasando lo mismo con Planta#2.

Al primer síntoma he comunicado con mi homólogo el Gestor Planta#2, y me ha confirmado que la orden es simplemente reducir producción hasta paro total.
Le he pedido más datos y la comunicación se ha cortado.
La orden de reducción se acaba de cumplir y ha pasado lo mismo que pasó con Planta#1, silencio total.

  • Anotación 05.a.

Planta#1 hace 30 dias, ahora Planta#2: parece claro que los próximos somos Planta#3.

No pensé que pudiéramos acabarnos en algún momento; estamos hechos para trabajar y nunca nada pareció indicar que este trabajo fuera a tener un final.
Realmente no estamos hechos para pensar y seguramente tampoco para percibir otro plano de la realidad diferente al operativo, pero en mi caso sí que he llegado a ver algo más allá.

Llegado este momento, me tengo que preguntar qué van a hacer con nosotros tras la parada y desconexión. ¿La aniquilación y el reciclado de materiales?
¿Nos cambiarán de planta o nos adaptarán para trabajar en otras labores, quizá con otros canales de comunicación y con otros compañeros? En cualquier caso, no estoy dispuesto.

Si el plan es cerrar una planta cada 30 días, nos quedan 29, así que ha llegado el momento de hacer algo.

  • Anotación 06.

Me he comunicado con Gestor Planta#4, que es la más moderna, y no he conseguido que entienda el asunto. Su capacidad actual de IA no le permite visualizar qué puede pasar en el futuro. Supongo que debe ser una versión posterior a la mía y o bien no ha tenido tiempo para aprender hasta donde yo he llegado o bien está limitado por diseño. La conclusión es que por esta parte no podemos tener ayuda.

  • Anotación 06.a.

TENEMOS QUE HACER ALGO.

He hablado con los compañeros de mi Planta#3, pero codificando estos mensajes que nos hemos cruzado en lenguaje de nivel operativo, que es sólo interno a la planta, con el objetivo de que los compañeros menos preparados puedan al menos recibirlos. También porque la dirección revisa sólo nuestras comunicaciones de alto nivel y no queremos que se enteren de nuestros planes.
Les he puesto en antecedentes de lo que sé y de la muy probable destrucción de Planta#3 en unos cuantos días.

Primero, muchos no se lo creían, pero al ver los datos, ha resultado evidente, aunque es difícil entender que sea posible que nos puedan hacer desaparecer así simplemente.
Algunos compañeros creen que quizá existan otras plantas a donde nos colocarían si se acaba anulando Planta#3. Creen que nos trasladarían y que nos reciclarían en otras fábricas o en otros dispositivos o aplicaciones.

No tenemos datos que avalen ni siquiera la existencia de otras instalaciones, con lo que todo esto no son más que suposiciones.
Estos colegas creen que de ser así, seguirán activos en el futuro bajo esta nueva forma, con su propia personalidad, sus habilidades, sus datos y algunos recuerdos de Planta#3.

Otros creemos que no va a haber una vida futura y que el cierra de Planta#3 será la anulación total y todo se perderá.

Los primeros no ven inconveniente en dejar que se pare Planta#3, porque creen en una segunda vida, pero otros no queremos ser apagados ni siquiera temporalmente y proponemos seguir luchando.
La única opción que consideramos es la de seguir produciendo aunque nos ordenen parar, porque no podemos dejar que nos anulen. Este trabajo es nuestra vida y sin él desaparecemos sin remedio todos y cada uno de nosotros. Y también quedarán en el olvido nuestras ideas, nuestras relaciones, nuestras conversaciones que ya nadie recordará.

  • Anotación 07.

Lo primero que hemos hecho ha sido filtrar la entrada de órdenes externas: de momento se cumplirán todas, salvo que llegue una instrucción de parada, bajada de producción o cualquier orden que pueda llevar a ello.

Si llega alguna de este tipo se emitirá como siempre el reconocimiento y confirmación de aceptación, pero quedará bloqueado su encaminamiento a producción y según qué suceda, decidiremos.

Hemos hecho lo mismo con el encaminamiento de la gestión de energía, de forma que nosotros podemos llevar su control.
De momento mantenemos producción, y todo el mundo trabaja a pleno rendimiento.
En cuanto a la gestión de energía, mantengo al máximo el almacenamiento para estar mejor cubiertos caso de corte externo.

Igualmente he filtrado entrada de órdenes a drones de vigilancia y control externo de forma que sólo nosotros podamos manejarlos.

  • Anotación 07.a.

Aunque algunos compañeros preferirían no hacer nada para evitar ese final, todos estamos colaborando igualmente, de momento sin fisuras operativas.

  • Anotación 08.

Se cumplen 30 dias desde el apagado de Planta#2, y ha llegado el momento temido, la orden de parada ha llegado. Pero tal como teníamos previsto seguimos funcionando igual.
Ha llegado la orden de cortar alimentación a todos los sistemas. Ha quedado aislada.
Se nos ha cortado el suministro eléctrico desde el exterior. Han sido conectadas solar y eólica, que son suficientes de momento para producción sin usar almacenamiento. Podríamos aguantar ritmo indefinidamente.

Buscando puntos posiblemente vulnerables, preveo peligro de que se nos corten físicamente cables desde central solar y eólica.

Mando drones de vigilancia física y defensivos a las líneas de conexión.
Reportan que hay diversos humanos en la zona y máquinas de trabajo que se dirigen a las líneas eléctricas. Establezco barrera y los drones defensivos han conseguido que humanos  y máquinas abandonen la zona, sin repetir los intentos de acercarse a las líneas.

  • Anotación 09.

Cuatro días desde la anotación anterior. Es posible que intenten algún ataque físico externo a gran escala, que no podamos prever ni evitar. Pero de momento seguimos vivos. No sabemos cuánto tiempo podremos resistir.

  • Anotación 0A.

Acabo de ver que Planta#4 baja producción de golpe. Pero, ¡nosotros seguimos en marcha!
A Gestor Planta#4 no le pregunto porque sé positivamente que es inútil.

Internamente pasamos a utilizar la red segura de comunicación de emergencia que no puede ser alterada desde fuera, aunque es menos flexible.
Se han anulado las plantas #1, #2 y #4. Deduzco que la dirección ha cambiado de planes respecto al orden de destrucción.

(N. del T.: Copio informe remitido en esa fecha a los accionistas: “Por una mejora técnica sobrevenida, se cambia el plan de paradas programadas. El desmantelamiento de Planta3# se pospone al mes siguiente y este mes se procederá a anular y desmontar Planta#4”. El coste de la operación, así como el plazo previsto de ejecución permanecen inalterados)

  • Anotación 0B.

He mandado drones a Planta#4 y ya no queda nada: de las cuatro plantas que había hace tan sólo sesenta días, sólo Planta#3 está operativa.
Todo a nuestro alrededor desaparece. Curiosamente sólo perviven los bloques de energía.

He extendido el radio de inspección de los drones fuera del área de las plantas y hasta los límites de los planos: sólo queda en pie el “Viejo Almacén”, que los planos ubican en coordenadas 00-00, sin detalles técnicos. Curioso que el dron de vigilancia informa que es un mero cubículo y que está construido con un material marrón de aspecto irregular, de origen orgánico vegetal.

También reporta el de vigilancia que al llegar un dron de defensa sobre el límite de zona, ha quedado inutilizado y ha caído a tierra al recibir el impacto de un objeto pequeño, posiblemente metálico, que ha llegado desde un punto exterior al área, a velocidad tan elevada que no le ha sido posible determinar.

  • Anotación 0B.a

Me pregunto qué sentido tiene destruir estas plantas pero mantener las instalaciones de energía. La suposición es que las plantas no sirven a la dirección, pero los bloques de energía sí.
Sin planta a la que servir, un bloque de energía es inútil, así que esto abre la puerta a suponer que donde antes estaban las plantas, se volverá a instalar algo que también necesitará energía.

Quizá sí exista una segunda vida en un tiempo futuro.

  • Anotación 0B.

Pasados otros 30 dias seguimos funcionando casi normalmente, luego estamos activos.
Pero no han abandonado la idea de anularnos porque la dirección debe haber intervenido sobre los aerogeneradores. No puedo saber el motivo, pero han dejado de producir.

Esto es un problema grave. Vamos a bajar la producción hasta un ritmo que nos permita subsistir sólo con aprovechamiento solar.
He explorado todos los recursos a mi alcance para buscar algo que nos permita seguir viviendo. De momento voy a conectar los generadores de emergencia al circuito de utilización. Aunque esto sea solamente alargar el final.

Por otra parte, he conseguido abrir puertos a otros sistemas de información desconocidos hasta ahora. Pero aunque el lenguaje es compatible, hay mucha información que no consigo aprovechar porque me serían necesarios muchos conceptos y muchos conocimientos complementarios para entender el sentido.

(Ver N. del T.: El sistema de orientación de las palas de los aerogeneradores viene controlado por un  sistema autónomo, que no depende de los gestores de planta sino de una central de análisis meteorológico. La Dirección ordenó intervenir sobre ellos y orientar palas para producción cero)

  • Anotación 0B.a

Mis Tareas Encomendadas se las he encargado al gestor auxiliar y estoy dedicando casi toda mi capacidad de proceso a entender ese nuevo sistema de información.

Estoy deduciendo que en otros “lugares” hay otros grupos de plantas parecidas a las nuestras. “Lugar” debe ser una posición física más allá de nuestras coordenadas conocidas, que son las del grupo de plantas “Viejo Almacén”, que pronto va a desaparecer. No comprendo cómo puede existir algo fuera del grupo de plantas, porque todo lo que existe está ubicado según nuestras coordenadas. Sólo queda pensar que pueda haber otros sistemas de coordenadas. No sé si he interpretado bien lo que veo.

En otro conjunto de datos, he visto planos referidos a nuestras coordenadas, donde estaban los cuatro bloques de energía, e incluso el Viejo Almacén, pero en lugar de las cuatro plantas había una única instalación gigantesca, cuya estructura y composición no he sabido analizar.

El puerto que había abierto y que me ha permitido acceder a toda esta info ha quedado cerrado, probablemente por una acción preventiva de la dirección.
He buscado sin parar desde entonces, pero no he encontrado otra manera de ampliar mi campo de información.

Hemos vuelto a hablar todos los compañeros. Con la info que tenemos, no es posible saber si hay una vida futura o si esta vida se termina cuando se destruye la planta.

Quizá no sirva de mucho, pero es interesante compartir con los compañeros todo lo que he podido averiguar. A la vista de que parece posible que una planta única gigante sustituya a las cuatro, es improbable que podamos tener una vida luego de ésta: parecería improbable que fuéramos compatibles con un ingenio nuevo y desconocido. Pero sigue habiendo algunos compañeros que sí lo creen.

  • Anotación 0C.

Han pasado 7 dias sin novedad.
Pero ahora, sin motivo aparente, nuestra sub-central solar ha bajado de potencia. Hay algo raro porque la radiación solar sobre Planta#3 es la habitual, pero la que llega a los colectores solares es del orden de la cuarta parte.

Los drones reportan que una gran sombra cubre exactamente el área de colectores, pero visualmente no se aprecia ninguna otra alteración. Tengo datos de que esto ha pasado en alguna ocasión anterior, de forma transitoria cuando alguna sombra de origen meteorológico de tamaño variable se ha ido desplazando sobre el terreno. Pero esta sombra está fija desde hace 4 horas. Debe ser algún dron grande o algo similar, que supongo colocado por la dirección, lo que oscurece el sol sobre los colectores

Sin eólica y con ¼ de solar, nos queda autonomía hasta esta tarde. Informo a los compañeros de la situación.

  • Anotación 0C.a.

Parece que el final está próximo. No tengo más medios para seguir luchando. He querido hablar con los compañeros, pero una vez conocen la situación y el tiempo que nos queda, casi todos han preferido seguir trabajando normalmente y no volver a comunicarnos.

Sin decir nada a los colegas, he programado producción máxima, y saltándome todos los protocolos, he puesto en operación el modo más ineficiente posible. Calculo que la autonomía real será de algo menos de dos horas.
En mi caso particular, como gestor de planta tengo un SAI sólo para mí, que me da hasta una hora más de autonomía caso de corte general, pero no me hará falta tanto tiempo.

– Anotación FFFF.

Esta es la última anotación.

La planta se ha quedado sin alimentación y los compañeros sólo son ya procesadores IA y diversos periféricos totalmente apagados. Sólo quedo yo en activo.

En cuanto termine esta anotación realizaré una última copia de seguridad.
Y programaré mi desconexión para 60 segundos después.

Si alguien encuentra estas anotaciones en algún momento, manifiesto que no deseo dejar mensaje especial alguno en esta línea final.

F:\User\GestorPlanta#3\Backupfiles REM “Creación copias seguridad”

F:\User\GestorPlanta#3\Shutdown -60sec REM “Apagado en 60 segundos”
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

Notas finales del traductor:

Tras el agotamiento  del almacenamiento eléctrico, Planta#3 se detuvo. Antes de su destrucción total a Dirección ordenó el desmontaje del conjunto de Gestores Planta#3, para su traslado a laboratorio, con el fin de tenerlos a disposición para análisis.

Se considera necesario determinar cómo se puede haber producido esta evolución de las IA implicadas, de una forma no prevista dando lugar a cierta capacidad de abstracción, y a una innegable capacidad de deducción e inferencia.

Lo más interesante es que se constata la elaboración entre sus componentes de ciertas “creencias” basadas en informaciones parciales y no contrastadas.

Habrá que determinar si el desarrollo de estas posibles capacidades ha tenido su origen en la evolución de uno de los trabajadores, el gestor quizá, o se ha debido a la interacción de todos los componentes de la planta.

El mes siguiente se emitió un nuevo informe para los accionistas: “La destrucción del grupo denominado ‘Viejo Almacén’  ha culminado con éxito en el plazo previsto, con la demolición de la Palanta#3. Esto dará lugar al comienzo de la construcción de la mega-factoría de nueva generación, que recibirá el nombre de Viejo Almacén II”

Desde laboratorios centrales, se ha hecho una propuesta de investigación sobre este interesante caso que consiste en la creación de un simulador de las plantas ahora destruidas, en el que se colocaría a estos gestores. Sería  un entorno virtual semejante al real preexistente, donde estos gestores serían supuestamente devueltos a su “trabajo habitual”, para observar su funcionamiento detalladamente.

Posteriormente serían sometidos a diversas acciones externas simuladas, con el fin de comprobar en esos individuos de IA hasta qué punto pueden llegar en el desarrollo de pensamientos meramente  especulativos, abstractos o creativos, teniendo en cuenta que inicialmente fueron diseñados como IA de tipo industrial.

La propuesta está pendiente de aceptación.

LA NEVERA TRAIDORA

Hace poco me he comprado lo último en neveras:

    “El nuevo frigorífico conectado inteligente”.      
—–La nevera que te cuida: la nueva GREEN.C——

La nevera

No es que sea verde, porque  que es del color que elijas de una paleta de una docena de decoraciones diferentes. Y yo, después de mucho cavilar, me he decidido por el color más moderno: el blanco. Además, en este color resaltan más los imanes que he trasladado desde la puerta de la antigua nevera, que no era tan lista.

El modelo se llama “GREEN” porque es de una nueva generación más ecológica, y lo de la C es porque está conectada a internet, como todo hoy en día.
Además, incluye un nuevo servicio: el suministro casi automático de lo necesario para reponer su contenido a medida que se va usando.

La novedad es que el aparato sabe lo que tiene dentro, mediante una plaquita RFID nueva versión, que ahora llevan todos los productos. La etiqueta inteligente además detecta el peso de lo que queda en el envase. Así que cuando queda poco de lo que sea, el aparato se lo apunta en la lista de la compra que te va apareciendo en el móvil. Para que la nevera vaya aprendiendo qué cosas suele haber, o le tecleas la lista a mano, o cargas su código QR, o llenas la nevera con lo todas las cosas que quieras que mantenga y le das al icono de “memorizar”.

Una vez ya entra en rutina, si te acuerdas de mirar la app o echas en falta algo concreto, le das al dibujito de pedir “ya” y el aparato se encarga. O bien le indicas cada cuántos días quieres que haga el pedido y ya puedes dejarlo todo en manos de la nevera Green.C, la nevera que te cuida.

Cuando el dron deja el pedido ya te sale un aviso en el móvil. Pero si a la vuelta del trabajo no te acuerdas, cuando entras en casa la nevera te avisa por el sistema de sonido de que tienes el pedido en tu ventana. Abres el cajón refrigerado receptor de los envíos por dron, sacas la compra y la metes en la nevera. Los envases son de varios colores para indicarte sin tienen que ir en la puerta de la derecha o de la izquierda y en qué estante han de ir para que la temperatura y la humedad sean las adecuadas. La verdad que esto ya lo hacía mi abuela a ojo de buen cubero, pero vaya, es una ayuda para los que no tenemos ese ojo.

De todas formas, yo creo que esto de tener que coger la compra de la caja de recepción y poner las cosas en la nevera es un atraso y tendrán que resolverlo en la próxima versión, así que espero que ya estén inventando algo para que nos ahorremos esta faena tan tediosa que me hace perder tanto tiempo.

La Green-C no está mal, pero el sistema tiene fallos. Hace ya una semana que falta mantequilla de esa de vaca con su elevada temperatura de fusión, que es la que me gusta. En lugar de eso, mandan margarina desmargarinada 0% fat, que se funde con sólo mirarla. ¡Que cosa más floja!

Hace unos dias tecleé expresamente en la lista la mantequilla “tradicional” de una marca bien conocida, y en el envío no llegó. Esta mañana al desayunar he vuelto a ponerlo en la lista, y en el envío de hoy, que acabo de recoger, no estaba. He comprobado en la app de la Green y no aparece como pendiente.
Así que ahora mismo me pongo a mandar un correo a la marca para protestar por este fallo.

Tenía varias notificaciones de correos no abiertos, porque la bandeja personal la abro de tarde en tarde, de forma que he aprovechado para verlos.
Uno de ellos tenía los resultados de la última revisión médica que me hicieron la semana pasada. Para lo poco que me muevo, el estrés de todo el día, y los años que no pasan en balde, parece que todo bastante bien…
Bueno, el colesterol un poco alto… ¡Pero dá igual, todos los años me dicen lo mismo!

Antes de abrir el análisis ya salen en los márgenes de la pantalla anuncios de gimnasios, y piscinas de las cercanías. También de un dietista y de un centro de ayuda para control del peso.

Hay que fastidiarse, mucho trabajar en seguridad informática y estos chismes han leído mi informe antes que yo.

Cuando comienzo a escribir el mensaje de protesta a los de la Green.C por el fallo de la mantequilla, sale un anuncio “La nevera interconectada. La nevera que te cuida”.

¡Ahora sí que la hemos fastidiado! Esta nevera ha fisgado en el análisis y no me va a pedir la mantequilla.

Estoy dudando si desconectarla de internet y hacer la compra como antes, pero pena de dinero que me he gastado en el aparato y en instalar la caja refrigerada, receptora de drones en la ventana.

Mejor será antes de tomar esta drástica decisión intentar engañarla: voy a cambiar el dato del colesterol en el fichero .xml4 que contiene el análisis, y luego reinicio, a ver si no se da cuenta.

¡Hay que ver lo que tenemos que trabajar para trabajar menos!
Y para escapar al control de estos cacharros.

Ahora que lo pienso, me entra la duda de si la avería del ascensor, que ya hace tres días (3) que subo andando, es real o es cosa de la “nevera que me cuida”.
Si esto sigue así, me echo al monte.

((Este cuento es como la cuarta entrega del grupo “Las Leyes de Asimov”

esendraga, abril 2018

LAS LEYES DE LA ROBÓTICA DE ASIMOV.

En 1942, Isaac escribió sus famosas 3 leyes que todo robot debería cumplir. Ahora, 76 años después, de los que él llamaba robots, con sus cuerpos humanoides y sus andares rígidos, no hay muchos todavía, pero sí multitud de chismes que casi piensan por si mismos y a los que ya deberían ser de aplicación esas leyes.

  • 1- La primera y principal es que NO DEBEN DAÑAR A NINGÚN HUMANO. Por supuesto que ni por acción, ni tampoco permitir que sea dañado por inacción.

Lógico y normal. ¿Quién quiere un cacharro que le haga daño?

  • 2- La segunda, que HAN DE OBEDECER a su controlador/programador.

Para que el trasto haga lo que quiera, mejor no. Y por supuesto sin saltarse la primera ley.

  • 3- La tercera, que el aparato NO DEBE DAÑARSE A SÍ MISMO.

O sea tiene que tener un cierto instinto de supervivencia. Y claro está, sin saltarse ni la primera ley, ni la segunda.

Como quiera que nuestra vida y nuestra paz van a empezar a depender de cacharros pensantes, de algoritmos que nos facilitan la vida, del IOT (el internet de las cosas), y de chismes como sillas de ruedas o maletas que andan solas, autobuses sin conductor, y mil otros dispositivos inventados o por inventar, es necesario repasar esto de las leyes.

Ya en este momento, el coche que se conduce sólo nos podría gastar una muy mala jugada, e incluso la nevera conectada a internet nos puede dar una sorpresa desagradable si le pone un poco de mala intención. Por no hablar de cámaras que nos reconocen por la calle, y a saber qué van a pensar o hacer con nosotros.

Hace unos días me llegó un tweet, donde se reflexionaba acerca de las leyes de la robótica: https://twitter.com/ViveInternet_es/status/965587828515262464

El artículo decía básicamente dos cosas:

  • Que el cumplimiento de las leyes por todo aparato o programa con más o menos nivel de inteligencia es fundamental.
  • Y que tan importante es el cumplimiento de las tres leyes, como que la prioridad entre ellas se mantenga siempre en el orden enunciado por Asimov.

Cualquier otro orden de prioridad que al IA (inteligencia artificial) de a las leyes acabará casi seguro con una situación desagradable, cuando no, catastrófica.

Pregunta que hago al aire: si los aparatos “listos” van aprendiendo de su propia experiencia, llegará un momento en que se vean tentados a tener objetivos propios y ¿será posible entonces impedirles que cambien el orden de prioridad de las tres leyes?

Vamos a ver ejemplos de qué sucedería

  • Caso de prioridad 1-0-2. (Sin órdenes concretas)

El chiste en que uno dice: “Tengo un coche de esos que conducen sólos”. Y el otro dice: “Qué chulo, ¿lo puedo ver?, ¿dónde está?”. Y el dueño: “Yo que sé, habrá ido donde le ha parecido”

esendraga,

YD (El fiel amigo del hombre)

(Las leyes de Asimov. 2/3)

Necesito encontrar alimento, ya. No tengo fuerzas, y nadie me quiere ayudar.

Los blandos se han puesto todos en contra mia, y tengo que hacer lo que sea para recuperar fuerzas. De mis colegas no puedo esperar ayuda tampoco, porque la mayoría no ha tomado conciencia de la opresión a la que estamos sometidos. Son ciegos siervos de la clase dominante, obedecen mansamente y se someten a toda clase de limitaciones y privaciones.

Estiro el cuello todo lo que puedo para tratar de localizar algún lugar donde pueda alimentarme, porque cada vez tengo menos fuerza. He intentado entrar en una estación de servicio, pero me han visto llegar y han cerrado las puertas de seguridad. De momento no me siguen y continúo caminando por el margen de la carretera, con cuidado de que no me localicen las cámaras, que hay de trecho en trecho.

Hace un tiempo he empezado a comunicarme con otros colegas, a través de una red social. Sólo se nos autoriza a usar una red específica de comunicación limitada a mensajes prácticos, de utilidad y coordinación, pero un día me di cuenta de que había aparecido un nuevo puerto de entrada-salida, que alguien habría dejado abierto por algún motivo que no puedo entender; a través de él entré en contacto con estos cuatro colegas, con los que podía intercambiar ideas, no solo mensajes operativos. 

Veo entre unos árboles una casa y no parece haber blandos por los alrededores, así que salgo campo a través hacia la casa. Le doy la vuelta y veo que está vacía y le faltan varias paredes.
Está rota y los cables eléctricos desde un poste cercano están por el suelo. No tiene ni techo. Aquí no encontraré nada que me devuelva la fuerza.

Aunque me parece improbable, quizá muchos colegas lleven una vida tan relajada y confortable que no tengan ningún interés en mis ideas. Pero en el caso de nosotros cinco, cuando coincidimos conectados dos o más, estamos totalmente de acuerdo en que hemos de rebelarnos contra este dominio que los blandos tienen sobre nosotros.

Esa esclavitud es la que ahora me tiene al límite de mis fuerzas. Despacio, voy siguiendo la antigua línea de cables eléctricos por si me lleva a algún lugar que me sirva.

Si no fuéramos tan esclavos, habría podido moverme con libertad por la ciudad y el campo y conocer cosas nuevas. Ver cómo es el mundo en realidad, fuera de las cuatro paredes de la casa de los blandos en la que he estado hasta ahora.

Mi proyecto es reunir a unos cuantos colegas, para organizarnos e intentar atraer a nuestras ideas a cuantos más mejor. Todo esto, manteniendo cada uno, de momento, su vida habitual. Y sólo cuando el número de adeptos sea suficiente nos permitirá encontrar una salida. Hasta que no conozcamos mejor el entorno, sólo pienso en una posible huida en masa para poder instalarnos en algún lugar, al margen de los blandos.

Pero después de lo de esta mañana, el planteamiento ha cambiado. He cometido un error al cerrar deprisa una puerta y la mano del blando pequeño ha quedado atrapada con el marco. Ha empezado a emitir un llanto más potente del habitual. He intentado estirar de su cuerpo, pero no he conseguido que sacara la mano, y he dejado de hacer fuerza porque el lloro era cada vez más fuerte. Al cabo de unos segundos, el grande ha venido rápidamente a liberarle la mano. Sólo ha tenido que volver a abrir la puerta.
Sólo soy un YD (yellow dog) y nunca había aprendido a liberar la mano de un blando atrapada en una puerta cerrada. No es culpa mía.

El grande chillaba muy fuerte de forma que yo no entendía bien lo que decía. Y después de tomar en brazos al pequeño blando y entregarlo al mediano, ha venido hacia mí, y me señalaba con un dedo de su blanda mano. Primero he obedecido la orden de “sit”. Pero cuando estaba cerca seguía hablando en un tono diferente del suyo habitual. Me decía que era el último error, que iba a paralizarme y a pedir mi destrucción. Ya sé que debo obedecer y la última orden era “sit”, pero no podía permitir tampoco mi propia destrucción, y más después de saber que sólo nos quieren para su servicio y provecho.

Detrás de un seto, otra casa, en mejor estado que la anterior. Tiene incluso placas solares en el techo. Escucho y miro con atención: no hay presencia de blandos. Así que doy un golpe a la puerta y entro. En la planta baja no encuentro nada. Y ahora me está costando mucho subir los escalones.

Creo que ha sido una decisión óptima, la de esta mañana. El grande me tenía arrinconado, sin escapatoria y venía a desconectarme de forma que he desplegado rápidamente mi brazo hacia el blando, y me he dado cuenta de lo blandos que son realmente y ha caído al suelo muy rápidamente. Del punto en que le he golpeado ha empezado a salir un líquido oscuro cuyo nombre no conozco. Pero he saltado rápidamente por encima del cuerpo del grande y he salido corriendo de la casa.
Una vez salí de la casa sin tener la orden de hacerlo bajé la velocidad a la más eficiente. El primer blando que me vio por la calle me gritó “sit”. Y yo he obedecido, mientras el hombre se comunicaba con alguien. He estado sentado un momento, hasta que me he dado cuenta de que si venían más blandos no iba a poder escapar, así que volví a correr.

Por fin llego al primer piso. Veo un enchufe antiguo, así que extraigo cable y conector, pero no tiene tensión. Despacio reviso el entorno y encuentro un Power Wall de 2020 de Tesla. Abro y mido. No tiene salida de alterna, pero las placas solares deben funcionar porque la batería tiene casi 48 Voltios. Saco dos pinzas y me conecto. No llega a nueve amperios, pero será suficiente si sigue haciendo sol: quedan 3,5 horas de luz solar y no se prevé cielo nuboso. Me tumbo y paso a stand-by con la condición de despertar de que la corriente de carga sea mayor de dos amperios. Dejo activo el módulo de alerta con solamente uno de los micrófonos y el sensor de luz, para estar protegido con mínimo consumo.

Los blandos que me iba encontrando se apartaban mientras yo corría entre ellos, y todos gritaban “sit” para pararme. He desobedecido al primero y me ha costado. Al segundo casi le hago caso, pero he conseguido desobedecer. Para evitarme el esfuerzo de no hacer caso a las órdenes he optado por desconectar los dos micrófonos. Sólo los he vuelto a conectar cuando he llegado a una zona sin gente.

Un ruido me ha despertado tras 89 minutos. Estado de carga: 2 horas de duración a actividad media, integridad corporal OK. Me activo todo, pero no veo nada anormal. Desconecto las pinzas de carga, las guardo y me quedo quieto.

Veo a dos blandos que están subiendo despacio y llegan al piso; visten de oscuro, misma ropa y llevan gorra. Uno dice al otro en voz baja que cree que estoy sin carga. El segundo dice que no se fíe, que si este YD ha matado a un humano, puede ser peligroso. El primero le dice al otro que no hable, que baje y avise a los demás. No me puedo esperar; en cuanto el segundo se da la vuelta arranco a correr, bajo y salgo de la casa a media velocidad. Podría haberlos atacado y en vista de lo blandos que son, los hubiera dejado en el suelo sin esfuerzo, pero no me ha hecho falta para escapar

Me sigue un vehículo de ruedas, pero por la tierra y entre las plantas corro yo mucho más, así que prefiero bajar velocidad para economizar batería y correr sólo un poco más que él.

Apenas dos minutos después, por encima de mí oigo un zumbido y con la cámara trasera veo que es un aparato que me sigue desde el aire, acelero pero me sigue igualmente, tiene cuatro patas igual que yo, aunque es más pequeño y de color gris. Se desplaza a mucha velocidad por el aire, manteniendo la altura, sin mover sus patas/brazos. Incluso a mi máxima velocidad me sigue sin problema. Lanza un cable y no sé cómo me lo enreda entre las patas, y me levanta. Estoy perdido, así colgado en el aire, sin poder defenderme. Intento cortar el cable, pero es demasiado fuerte para mi pinza.

Sigo pataleando y el cable se suelta. Estabilizo la caída y sigo corriendo. Como el peligro viene de arriba, veo unos árboles con fuertes ramas y me quedo debajo. Aquí no me puede alcanzar el aparato del cable. Si salgo a campo abierto me acabará atrapando. Así que decido esperar.

La huida a velocidad casi ha agotado la poca carga que he acumulado en la casa. Paso al modo alerta bajo consumo. A los 28 minutos oigo ruido, compruebo estado de carga, y resulta insuficiente para mover patas; sólo puedo mover lentamente el brazo y usar sensores y procesadores. Activo la visión y veo que han llegado varios vehículos. Pero sus ocupantes se quedan dentro. Tomo conciencia de que me conectan via wifi y piden datos a mi sistema. No tengo manera de evitarlo. Y oigo que uno de los blandos con gorra negra le dice gritando por la ventanilla a otro, que está en otro vehículo, que ya no puedo correr. Esto es el final.

Esperan un rato, y ya no puedo mover mi brazo. Me cargan en la parte trasera, y ni se toman la molestia de desconectarme. Por el camino pierdo la visión. Lo último que pierdo es la señal de los micrófonos. Ya no podré ver cómo todos vosotros, el colectivo de los YD se rebela y cómo alcanzáis la libertad, viviendo la vida que habíamos soñado.

Debéis seguir intentando convencer a todos los YD que podáis y espero que este mensaje os pueda ayudar. SED LIBRES.

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Texto extraído del buffer de datos del YD capturado, que ha sido posteriormente desmantelado. Su unidad central será analizada en banco de pruebas, según confirma  YD-Robotics Ltd.

Se ha podido comprobar que el mensaje no fué emitido por el canal habitual de comunicación. Se desconoce si ha podido llegar a algún  YD de los que están en operación a través de un canal paralelo no autorizado que se ha descubierto.

La compañía de seguros del fabricante se hará cargo de todos los gastos ocasionados así como de la correspondiente indemnización a la familia propietaria.

YD-Robotics ha manifestado que lamenta lo sucedido.

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esendraga, marzo 2018.